Técnica de ataque

攻撃技 = Kōgeki – waza

Este artículo va de la mano con un estudio que vengo realizando desde hace tiempo, sobre el poder del impacto y su forma correcta de ejecución. A pesar de que en ningún momento hace mención a la primera y más importante acción que debemos ejecutar al iniciar nuestro movimiento, su contenido tiene puntos importantes para estudiar y comprender. A su vez, reafirma la idea que las Artes Marciales Tradicionales tienen mucho en común, ya que como verán más adelante se hace referencia a Kendo y Karate-do. Ese es el motivo de su publicación.

A pesar de las muchas y variadas formas de golpear, bien sea que parte del cuerpo se utilice o bien el tipo de arma utilizada, la técnica de ataque, estrictamente como tal, solo tiene dos trayectorias básicas: rectilínea y curvilínea o circular, independientemente del ángulo y el sentido de esa trayectoria (ascendente, descendente, directa, en diagonal).
Por este motivo y con el fin de simplificar, el objetivo de este estudio o experimento fue encontrar el origen y forma de aprovechar la potencia del impacto en el golpe. Para ello se partió de una premisa bastante simple que es el concepto de Kime (Karate-Do y derivados) o Kikentai (Kendo y derivados).
Kime (極め) proviene del verbo “kimeru” un verbo con distintas acepciones entre las que destaco, según este contexto de ataque, “decidir”, “determinar”, “llevar una acción a cabo con éxito”; por lo que se refiere a la actitud de “determinación” en el ataque lo cual se traduce físicamente en velocidad, fuerza y potencia.

Para entender el concepto de potencia, debe entenderse primero el concepto físico denominado trabajo, que es la energía necesaria para desplazar o deformar un objeto. Dicho de otra manera más acorde al experimento, la potencia es la cantidad de energía cinética transformada en velocidad. Dado que la fuerza es el producto de la masa por la aceleración, la potencia desarrollada dependerá, físicamente, de la velocidad de “la arrancada”, el momento explosivo en que se inicia el movimiento.
Por supuesto existen otras variables, como la fuerza muscular, pero dado que ésta es constante en cada individuo, se trata de estudiar como inciden las distintas fuerzas originadas en la potencia del impacto.

Como punto de partida, hay que tener en mente que la energía cinética del movimiento, es transformada en una fuerza centrífuga por la rotación de la cadera y transmitida hacia el miembro que golpea en la dirección del ataque.

En Karate-Do y sus variantes, esta fuerza es multiplicada por la acción del hiki-te, generando un “par de fuerzas” que impulsan el puño contra el objetivo, de modo tal que tenemos la suma de la energía cinética (movimiento), la fuerza centrífuga (cadera) y el par de fuerzas (hiki-te), su momento álgido debe coincidir con el de impacto de modo que produzca una potencia capaz de desplazar o deformar el objetivo.

La diferencia con los golpes circulares está, sencillamente en como se transmite la energía cinética hacia los músculos y articulaciones encargadas de realizar el trabajo

Una puntualización, sin embargo: para poder utilizar bien la masa (Fuerza=Masa*Velocidad) el centro de gravedad debe utilizarse en apoyo o “fuerza de empuje” en el momento del impacto. La forma en que se utiliza difiere de una Escuela a otra, por ejemplo, mientras que en Kendo se utiliza generando un par de fuerzas (el centro de gravedad se impulsa hacia arriba mientras las manos bajan), en Karate-Do y otras artes marciales se utiliza generando una fuerza centrífuga (el centro de gravedad rota impulsando los miembros de ataque) ya que el par de fuerzas es originado por las extremidades.

Puntualizaciones
Para este estudio se ha tomado como base el ataque directo. Es demasiado habitual que el golpe sea realizado de forma totalmente recta, con lo cual la energía, por efecto del impacto, se dispersa en varias direcciones.

Si en el instante en que el puño alcanza su objetivo, rota sobre el eje del antebrazo, se produce un efecto balístico de penetrabilidad, dado que la fuerza rotatoria se añade a la potencia generando “ondas de choque” en lugar de la dispersión, con lo que la efectividad del golpe es mucho mayor.

Para obtener la máxima potencia, al igual que en el golpe directo se ejecuta una rotación, aquí, el mismo movimiento se convierte en un par de fuerzas aprovechando la ley de la palanca sobre un punto de apoyo (en armas y generalmente la mano adelantada) que transmita la fuerza ejercida en un extremo (con armas y generalmente la mano atrasada) hacia el extremo que golpea.

Autor: El cuervo (Karasu 烏) es Cayetano A. Sanchez

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