La importancia de Ōsōji o Gran limpieza. Para la cultura occidental, esta costumbre es algo completamente incomprensible. Como los niños en las escuelas o dojos, tienen que limpiar su espacio?, si no lo hacen en su propia casa…. Cuando entendamos que es parte fundamental de su crecimiento y formación en los hombres y mujeres del mañana, tal vez prestemos atención a “estas costumbres” ajenas y no se llegue a pensar que se está explotando o considerarlo maltrato infantil. Quizás lleguemos a entender el motivo que por ejemplo, los ciudadanos japoneses luego de un encuentro deportivo en el mundial de fútbol de Brasil, limpiaron la tribuna donde se encontraban y en lugar de destacar el hecho, hubo muchos que les llamó “la atención” su actitud.

En la mayoría de los colegios de Japón los estudiantes de primaria y secundaria no solo tienen que barrer, quitar el polvo y servir la merienda como parte de su rutina escolar, también tienen que lavar los baños. Se trata de una práctica denominada o-soji. ¿Por qué lo hacen?

No es que en Japón no haya personal profesional encargado del aseo en las escuelas. Los hay y se conocen como yomushujiSin embargo, el o-soji es una tradición en las instituciones educativas y tiene raíces budistas.

“Yo también ayudé a cuidar la escuela, así como lo hicieron mis padres y abuelos, y nos sentimos felices de recibir la tarea porque adquirimos una responsabilidad“, dice el profesor Toshinori Saito a la BBC

Imagen de Iida shiritsu igara shōgakkō.

Michie Afuso, presidente de ABC Japan, una organización sin ánimo de lucro que asiste a la integración de extranjeros y japoneses, dice que la obligación también hace que los niños entiendan la importancia de limpiar lo que está sucio. En las escuelas japonesas no existen cafeterías o comedores. Los estudiantes comen en la misma aula y son ellos mismos los que organizan todo y sirven a sus colegas. Y, tras la merienda, es hora de limpiar la escuela. Para ello los alumnos se dividen en grupos, cada uno de los cuales es responsable de lavar lo que se utilizó durante la comida y de la limpieza del salón, los corredores, las escaleras y los baños en un sistema rotativo coordinado por los profesores.

Un reflejo de la importancia que la sociedad japonesa otorga a la limpieza se pudo ver en la Copa Mundial de Brasil, cuando los hinchas japoneses llamaron la atención al limpiar las gradas durante los juegos. También es conocida la pulcritud de las calles de las ciudades japonesas, que son mundialmente conocidas por su limpieza casi impecable.

“Eso demuestra el nivel de organización del pueblo japonés, que aprende desde pequeño a cuidar del patrimonio público que va a ser utilizado por las próximas generaciones”, señala Saito.

Pero la creencia del o-soji (大掃除 o la “gran limpieza”) va mucho más allá. A la limpieza diaria se les suma la gran limpieza del fin de año, que está rodeada de un simbolismo de raíces budistas. La limpieza no sólo ocurre en la escuela  pero también en el hogar.

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Así pues, la limpieza del o-soji es exhaustiva y cubre especialmente rincones y áreas que se han ido dejando de lado durante la limpieza diaria y semanal, en un intento de limpiar a conciencia todos los rincones de la casa y comenzar el año “con buen pie”. También incluye pagar deudas o facturas pendientes y básicamente hacer todo aquello que uno tenga pendiente antes de terminar el año.

Imagen de Shichida’s Lab

En Japón limpiar la casa, el negocio o la oficina tiene un importante simbolismo: es como limpiar el alma. Con la limpieza es como si se limpiase también el alma y la vida de sus habitantes y se puede comenzar así el año nuevo desde cero, purificados, limpios física y espiritualmente

En los dojos, siempre se limpia antes del inicio y al final de las clases.
Se considera inmadurez usar el dojo y dejarlo sucio para que otros limpien. Y no hay diferencia entre los graduados y menos graduados: todos deben hacer el mismo trabajo de limpieza, ya sea en el baño del dojo, ya sea limpiando el piso o el tatami.

En el acto del soji, en el acto de la limpieza, aprendemos a limpiar nuestro ego, aprendemos a ser más humildes, aprendemos a sacar con la suciedad nuestras imperfecciones. En el acto del soji podemos meditar sobre el entrenamiento, incluso realizar el Mokuso durante el soji, reflexionando sobre los errores y aciertos, para buscar la evolución. El soji es más que una limpieza física, es un acto educativo de limpieza espiritual. Es una forma de trabajar el respeto al prójimo.

Fuente: https://muhimu.es/educacion/osoji-japon/

Fuente: www.estabueno.com.ar/osoji-una-tradicion-para-destacar/

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